Calle Londres 80






En el suelo habían placas de bronce con nombres de personas que pudieron ser tu familia o la mía, Era una casa deshabitada, me llamó la atención. Me invitaba… Pasé curioso y sentí una brutal opresión en el pecho… Las paredes me refirieron lo ocurrido con voz irreal… en el ambiente pude oír desgarro de gargantas torturadas… Entonces apoyado en la baranda lloré el llanto silencioso de la impotencia.


poeta minero

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