Sequía


Y el hombre miro su tierra…

Soltó unas lágrimas y cayó al suelo,

entremedio de los surcos, secos,

quebrajados, hundió su cara

y el polvo voló al cielo…

A ese cielo azul, transparente…

Donde un sol inclemente…

quemaba su cuero…

En ese silencio tiempo

que pasaba lentamente,

esperando un milagro

que besara su suelo…




Poeta Minero

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